| Materiales para el debate |
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Productora Escuela Cultural Comunitaria El Culebrón Timbal La necesidad de ampliar y fortalecer la democratización de la
sociedad es una prioridad de todos los movimientos populares; no hay otra
forma de resolver el hambre, la violencia y la destrucción del
medio ambiente, entre otras urgentes heridas que sufrimos. Para muchos
de nosotros es necesario avanzar hacia una Democracia Participativa, ya
no sólo como un conjunto de pequeñas iniciativas puntuales
(foros, redes, etc.) sino como el tránsito hacia una lógica
nueva, una nueva relación entre lo público, lo comunitario
y lo estatal, un sistema de valores integral que genere permanentemente
en nosotros instrumentos y procesos de análisis crítico
de la realidad y de búsqueda de las preguntas y las respuestas
que necesitamos. 1
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3 Un paradigma viejo solo termina de morir por la abrumadora y vital multiplicación y ampliación del paradigma nuevo en la realidad misma; es la energía de futuro la que transforma el conflicto social en un punto distinto y mejor de camino hacia la igualdad. Por eso, más que un lenguaje de las víctimas, esbozamos los borradores de las palabras que están nombrando el futuro, y buscamos crear los lugares en los que mejor resuenan, ésos espacios en donde son mejor entendidas. Se trata del esfuerzo de crear el futuro que queremos, trabajo más complejo que el de emitir una queja o un pedido, pero siempre más poderoso e inquietante. Por eso trabajamos por desarrollar un modo creativo e integral de relacionar lo artístico con el conflicto social, con las realidades de la pobreza y la exclusión, desde un lugar de propuesta de una nueva sociedad. 4 Integralidad que intentamos, antes que nada, en el manejo del tiempo y la identidad. Con la memoria, el presente y el futuro y toda nuestra diversidad cultural como materiales de trabajo. Con el juego, la exploración y el trabajo como modos diferentes de producir conocimiento; con lo masivo, lo grupal y lo personal como espacios de creación y resignificación de lo humano, con la tradición, con sus lecturas y con lo nuevo como campos de la expresión colectiva, con la multiplicidad de temperamentos, tonos y explicaciones de la realidad, con los mitos, los idiomas y las creencias; con la certeza de que finalmente sólo es posible un mundo en el que quepan muchos mundos. 5 Caminamos buscando nuevos modelos organizativos. Entendemos que una Democracia Participativa se construye dotándonos comunitaria y localmente de todas las capacidades en la producción de los mensajes y de sus modos de circulación y anclaje. Por eso impulsamos una "productora escuela cultural y comunitaria", como unidad de producción y articulación territorial de flujos de creación y distribución de bienes culturales. Un lugar en el que se ayuda a crear canciones, ferias, marchas, caravanas y películas de aventuras. Un espacio cuya dirección sea la sumatoria de las visiones de organizaciones sociales y vecinos en su imaginación del futuro y de lo que es necesario. Un ámbito capaz de convertir el debate político en insumo del trabajo estético y comunicacional, no como marco disciplinario, sino como un posible punto de partida para la exploración, la formación y la invención. 6 La socialización de nuestras producciones siempre trae consigo un debate. Lo que llamamos "Industria Cultural" es el andamiaje financiero y productivo que, a la vez que explota trabajadores, organiza su llegada a los consumidores de bienes culturales, diferenciados según condición social y capacidad de consumo. Su mirada ve en todos sólo potenciales compradores. Pero... ¿Qué "industria cultural" resulta de quienes vemos al pueblo, a los colectivos y redes no como consumidores, sino como productores de los bienes culturales de una Democracia Participativa? ¿qué nueva ingeniería de circulación y reapropiación del arte y la comunicación resultan de ello? ¿quiénes son las "estrellas" de esa visión, y cuál es el "éxito"? ¿cómo se crean los premios (y la economía) de esos procesos? Esta exploración la sentimos estratégica; no se trata tanto de descalificar los aplausos de la industria cultural que tenemos, como de crear los aplausos, el afecto y el reconocimiento de la cultura que necesitamos, en redes de organizaciones que den lugar a la circulación y al intercambio de bienes culturales, capaces de reinventar lo que entendemos por "obra", "medio" y "público". 7
8 La evolución de los modos de circulación de los bienes culturales, de la mano de la explosión tecnológica de las últimas décadas, también ayuda a poner en debate marcos conceptuales que rigieron la discusión hasta hoy. El trabajo realizado sobre la idea del "copy-left", la figura del artista autogestionado en materia impositiva y de regulación de la producción y comercialización de los bienes culturales forma parte de una disputa en la que también se dirime el modelo de socialización de esos bienes. Hasta hoy, la relación entre arte y política se expresaba casi exclusivamente en el campo de los discursos y las metáforas. En la actualidad es imposible aislar ese campo de los procedimientos económicos, políticos y sociales que le dan entidad. Se trata de una dimensión que no sólo afecta aspectos instrumentales del proceso de comunicación que hay en todo hecho artístico, sino que forma parte de su belleza y su potencia metafórica. 9
10 Es necesario disputar y crear un nuevo imaginario en torno de lo que se entiende por espacio público, cultura y democracia. Necesitamos promover acciones culturales que devengan en herramientas de Democracia Participativa en lo relativo a la gestión pública-estatal de los ámbitos institucionales, políticos y educativos en el barrio y el territorio (Consejos Comunales, Planes de Desarrollo Local, Consultas Populares y plebiscitos periódicos, Presupuesto Participativo, etc.), pero también en la discusión de las políticas nacionales. Estas herramientas, articuladas en iniciativas claras de lucha por una distribución justa en la producción y la distribución de la riqueza y en la defensa del hábitat frente a las agresiones del consumismo y la voracidad empresaria son prioridades estructurales de la creación de arte, comunicación y cultura comunitaria. |